Las diferencias al interior de la alianza Libre sumaron este miércoles un nuevo episodio. Los senadores Branko Marinkovic, Kathia Quiroga y Ernesto Suárez rechazaron las acusaciones de transfugio formuladas desde el sector liderado por Jorge Tuto Quiroga, reivindicaron su pertenencia a Demócratas y marcaron distancia del partido Libre constituido después de las elecciones nacionales.

La controversia comenzó cuando la jefa de bancada de Libre en el Senado, Tomasa Yarhui, denunció que algunos senadores y diputados estarían manteniendo entendimientos directos con el gobierno del presidente Rodrigo Paz para respaldar leyes y otras iniciativas.
“Lamentablemente hay algunos senadores y diputados que por debajo están trabajando con el oficialismo”, afirmó Yarhui. La legisladora acusó al mandatario de fomentar el transfugio y un “quiebre democrático” al interior de las bancadas constituidas en la Asamblea Legislativa.
Yarhui cuestionó que el Ejecutivo busque respaldo directamente entre parlamentarios, en lugar de canalizar los acuerdos mediante las representaciones institucionales de las fuerzas políticas. También anunció que presentaría un informe a Quiroga sobre legisladores que, según su evaluación, se apartaron de las posiciones asumidas por la alianza.
Entre los antecedentes citó votaciones como la del Presupuesto General del Estado reformulado y otras iniciativas impulsadas por el Ejecutivo. “No puede ser que hayan sido electos por Libre y que después trabajen por otras posiciones”, sostuvo.
La senadora planteó además alcanzar un acuerdo para evitar cambios de bancada o negociaciones individuales. “Hay senadores y diputados que hemos sido electos por una opción política y no podemos traicionar a ese electorado que ha confiado en nosotros”, señaló.
Las declaraciones provocaron previamente una respuesta del diputado Édgar Zegarra, quien rechazó que los contactos con el Gobierno puedan ser considerados automáticamente como transfugio y emplazó a Yarhui a identificar a los legisladores cuestionados y presentar pruebas. “Nosotros no somos prostitutas políticas, nosotros tenemos una convicción ideológica y de principios”, afirmó.
Zegarra también sostuvo que Yarhui no representa a los diputados de Libre y defendió la capacidad de cada legislador para asumir posiciones sobre proyectos y demandas de sus regiones. “Nosotros no somos esclavos. Al interior de la bancada sabemos pensar y sabemos decidir”, dijo.
La diputada Lissa Claros, por su parte, respaldó las observaciones de Yarhui y afirmó que existen parlamentarios que participan en reuniones donde se acuerdan determinadas posiciones y posteriormente votan de manera distinta. Claros mencionó entre esas diferencias a representantes provenientes del FRI y de Demócratas, las dos organizaciones que conformaron la alianza electoral.
Libre obtuvo en las elecciones de 2025 39 diputados y 12 senadores, un total de 51 legisladores. El oficialista PDC cuenta con 49 diputados y 16 senadores. Las diferencias se producen mientras el Ejecutivo gestiona respaldo legislativo para leyes económicas, reformas y créditos externos.
Marinkovic cuestiona a Quiroga

En medio de esos antecedentes, Marinkovic respondió este miércoles a las acusaciones y remarcó que los legisladores de su sector pertenecen a Demócratas.
“El señor Tuto Quiroga fue candidato por una alianza conformada por Demócratas y FRI”, afirmó. Según explicó, al momento de las elecciones “el partido Libre no existía” y la alianza que permitió elegir a los actuales legisladores tiene vigencia hasta 2030.
“El partido Libre lo crean con los mismos colores y nombre, con el mismo logotipo posterior a la elección, eso no está bien, porque esta alianza va hasta 2030”, sostuvo.
El senador rechazó además las denuncias sobre supuestos pagos o beneficios entregados a parlamentarios a cambio de respaldar proyectos gubernamentales.
“He escuchado acusaciones temerarias de diputados que reciben QR, maletines, que yo recibo dádivas; nosotros estamos aquí para que a este país le vaya bien”, señaló.
Marinkovic también cuestionó directamente la trayectoria política de Quiroga.
“Ninguno de los que estamos aquí hemos participado en siete elecciones con cinco siglas distintas, lo que ha hecho el señor Quiroga, y eso demuestra muy claramente que no puede mantener ni sigla ni partido, que han rebotado de un lado a otro porque no tiene capacidad de dialogar y hacer democracia”, afirmó.
Según el senador, los desacuerdos se remontan a la conformación de las directivas parlamentarias, cuando se intentaron asumir decisiones sin consultar a todos los integrantes de la alianza.
“En democracia no se le puede exigir a nadie cómo va a votar”, agregó.
Suárez: “¿Y el país dónde queda?”

Ernesto Suárez asumió una posición similar y remarcó que tampoco pertenece al Partido Libre, sino a Demócratas, organización que conformó la alianza electoral junto al FRI.
Recordó que después de las elecciones Demócratas decidió apoyar las medidas del Gobierno que considere positivas y rechazar aquellas con las que no esté de acuerdo.
“¿Vamos a ayudar a que se caiga el Gobierno, el presidente? ¿Ese es nuestro objetivo? ¿Pensando en que vienen elecciones nuevamente y quedaron dos y uno se cae y el otro va a ser el próximo presidente? Estamos haciendo una lectura equivocada”, afirmó.
Suárez denunció, sin presentar pruebas, que seguidores de Quiroga estarían poniendo “trabas” a determinadas gestiones por “intereses personales” y rechazó que se plantee a Demócratas una elección entre el presidente Paz y Quiroga.
“¿Y el país dónde queda?”, preguntó.
El senador vinculó además su posición con su rechazo al retorno del MAS. “Van a volver los que nos persiguieron 20 años y quienes sufrimos la persecución; no queremos que esos vuelvan”, manifestó.
“Vamos a seguir poniéndole el hombro al país más allá de los intereses personales que hay de por medio”, añadió.
Marinkovic señaló que Demócratas continuará con su trabajo legislativo y de fiscalización, mientras Yarhui sostiene que los parlamentarios electos por la alianza deben respetar las decisiones asumidas por sus bancadas y evitar acuerdos individuales con el Ejecutivo.
El Deber