Las recientes declaraciones atribuidas a Evo Morales, en las que supuestamente instruye desarmar unidades militares y policiales, refuerzan la postura del Gobierno de que el país no enfrenta un conflicto social, sino una presunta conspiración destinada a alterar el orden constitucional, denunció el ministro de Gobierno, Marco Antonio Oviedo.

“Reafirma esto la tesis de la declaración del Gobierno boliviano de que no estamos viviendo un conflicto social con sectores de diferentes regiones del país; estamos viviendo una conspiración financiada por el narcoterrorismo con el fin de violentar nuestro ordenamiento constitucional y legal”, afirmó Oviedo.
En ese contexto, también se registraron hechos de violencia como la quema de un puesto de control policial en el municipio cruceño de San Carlos y el saqueo de módulo policial en San Julián, donde los efectivos se replegaron ante la escalada de violencia registrada durante el fin de semana.
El Diario