Sucre y Potosí se convirtieron el martes en los primeros dos municipios en llegar a acuerdos para aplicar “tarifas transitorias” en el servicio de transporte urbano, después de que el Gobierno eliminó la subvención del diésel e incrementó el precio del litro de ese combustible a Bs 17,95.

Sucre
Inicialmente Sucre llegó a un consenso en una negociación de distintos sectores involucrados con la mediación del Gobierno Municipal. “Como fruto de esta apertura al diálogo, las partes acordaron el establecimiento de una tarifa transitoria, condicionada y comprometida a someterse de manera rigurosa a un estudio técnico de la hoja de costos, el cual ya se encuentra en pleno avance”, informó la Alcaldía mediante una nota de prensa.
Con este acuerdo, el pasaje de los adultos subió de Bs 3 a Bs 4,50; para los adultos mayores incrementó de Bs 2 a Bs 3,50; para los universitarios de Bs 1,50 a Bs 2,50; para los colegiales de Bs 1 a Bs 1,50; y para los escolares de Bs 0,80 a Bs 1.
Potosí
Horas después, la Alcaldía de Potosí también dio a conocer que, tras jornadas de diálogo y trabajo, se alcanzó un «consenso» con los sectores involucrados para establecer una tarifa transitoria del transporte público urbano.
Es así que el pasaje para mayores subió de Bs 3 a Bs 4; para adultos mayores incrementó de Bs 2 a Bs 3; y para universitarios y normalistas aumentó de Bs 1,5 a Bs 2. Mientras que los pasajes para los colegiales (secundaria) y los escolares (primaria) se mantienen en Bs 1 y Bs 0,50, respectivamente.
Esta tarifa “tendrá carácter temporal hasta la conclusión del estudio técnico correspondiente, que permitirá definir una tarifa oficial sustentada técnicamente”, cita un comunicado del Gobierno Municipal de Potosí.
Con el aumento de pasajes se reestableció el servicio de transporte urbano en la ciudad de Sucre y se esperaba que ocurra lo mismo en Potosí, pero, según reportes de medios locales, los choferes de esa región mantienen este miércoles el repliegue de sus vehículos en dechazo a lo anunciado por la Alcaldía.
después de que los sindicatos de choferes replegaron sus vehículos durante varios días.
El Deber