Al menos dos violentos robos agravados registrados en diferentes zonas de El Alto han encendido las alarmas sobre la inseguridad en la urbe, luego de que grupos de delincuentes armados irrumpieran en viviendas, redujeran a familias completas y escaparan con dinero, joyas y equipos electrónicos valuados en decenas de miles de bolivianos.

Uno de los hechos ocurrió en la zona Bolívar Municipal, donde entre cinco y seis antisociales ingresaron a un domicilio, sometieron a sus ocupantes y sustrajeron aproximadamente Bs 58.000 en efectivo, además de joyas de plata valuadas en más de Bs 20.000. Tras el atraco, los sujetos huyeron a bordo de una vagoneta con rumbo desconocido.
El director departamental de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (Felcc), Henry Pinto, informó que ya se activaron operativos para dar con los responsables, mientras se analizan imágenes de cámaras de seguridad y se recogen declaraciones de víctimas y testigos. No se descarta que el hecho esté vinculado con otros robos similares registrados en la ciudad, ni la posible participación de ciudadanos extranjeros.
“Nos decían ‘la plata o la vida’. Todo lo que tenía lo entregué”, relató una de las víctimas, quien aseguró que el dinero robado correspondía a sus ahorros.
Durante el ataque, los delincuentes golpearon brutalmente a los ocupantes. El propietario del inmueble sufrió lesiones en el rostro, cabeza y pérdida de piezas dentales, mientras que su esposa y un adolescente también resultaron afectados. Los antisociales incluso se llevaron las cámaras de seguridad del inmueble, dificultando su identificación.
En paralelo, otro asalto con características similares se registró en la zona de Osec, donde al menos cuatro sujetos encapuchados y armados ingresaron a una vivienda, maniataron a una familia y exigieron dinero bajo amenazas de muerte.
Vecinos de las zonas afectadas expresaron su preocupación por el incremento de estos delitos, especialmente en horarios nocturnos, y exigieron mayor presencia policial y acciones concretas para frenar la ola de inseguridad.
La Policía maneja la hipótesis de que una posible banda organizada está operando en distintos sectores de la ciudad.
El Deber