El dólar oficial marcó una escalada bajo el nuevo régimen de tipo de cambio flexible. Desde que el Banco Central de Bolivia (BCB) puso en marcha el sistema, el pasado 29 de junio, la cotización de la divisa estadounidense pasó de Bs 9,73 a Bs 10,75 para este jueves 16 de julio, un incremento de 97 centavos en poco más de dos semanas.

El sistema sustituyó al tipo de cambio fijo de Bs 6,96, vigente durante más de una década, por un mecanismo en el que el Banco Central publica diariamente la cotización que sirve de referencia para bancos y casas de cambio. Desde entonces, el valor del dólar refleja con mayor rapidez las condiciones del mercado.
Los datos del BCB muestran una tendencia sostenida al alza. La cotización cerró la primera jornada del nuevo régimen en Bs 9,76 y posteriormente avanzó hasta Bs 10,24 el 10 de julio. Durante la presente semana superó la barrera de los Bs 10 y alcanzó los Bs 10,75, acercándose progresivamente a los Bs 11.
El cambio de régimen puso fin a más de diez años de estabilidad nominal del dólar oficial y abrió una etapa en la que el precio de la divisa comenzó a ajustarse de manera diaria. Ese comportamiento ocurre en un contexto en el que la oferta de dólares sigue siendo limitada, mientras empresas, entidades financieras y personas naturales mantienen una elevada demanda de moneda extranjera.
El presidente Rodrigo Paz volvió a defender el nuevo esquema cambiario y sostuvo que la evolución del dólar forma parte del proceso de estabilización económica. Durante su discurso en la sesión de honor por la gesta libertaria del 16 de Julio afirmó que su administración logró “estabilizar y ordenar la economía” y cuestionó las críticas por el incremento de la cotización oficial.
El mandatario recordó que, antes de la implementación del nuevo sistema, el dólar llegó a negociarse por encima de los Bs 20 en el mercado paralelo sin que, según dijo, existiera el mismo nivel de cuestionamientos. “Ahora si el dólar, en esta nueva estabilidad, sube diez centavitos, es una alarma”, reprochó al responder a las observaciones formuladas por algunos analistas.
Desde otra perspectiva, el economista Carlos Aranda considera que el comportamiento del tipo de cambio responde a las primeras presiones propias del nuevo régimen. Explicó que, al desaparecer el precio fijo, la cotización comenzó a reflejar la relación entre oferta y demanda de divisas.
El analista Roberto Castillo añadió que la reciente escalada también estaría vinculada a una mayor demanda de dólares por parte de algunas entidades financieras. Según explicó, varios bancos adquirieron buena parte de las divisas disponibles durante la anterior semana, reduciendo la oferta y presionando la cotización al alza. “Esto del dólar es como cualquier producto: cuando hay menos disponibilidad, el precio tiende a subir”, afirmó.
La evolución del tipo de cambio dependerá ahora, en buena medida, del ingreso de nuevas divisas provenientes del financiamiento externo, las exportaciones y otras fuentes de dólares que el Gobierno espera incorporar para aliviar la presión sobre el mercado cambiario.
El Deber