“Mi familia tiene el riesgo por haber tomado decisiones contra los Marset, contra los criminales de alta alcurnia”, disparó el presidente Rodrigo Paz, la tarde de este lunes, en el acto de promulgación de la Ley de Prescripción y Consolidación de Depósitos Judiciales.

El primer mandatario reconoció el riesgo que corren las autoridades jurisdiccionales a manos de los antisociales, que opera principalmente, en la frontera del país.
“Pero también ustedes, sé que un juez sufre en la frontera. Cuando el juez se encuentra indefenso ni siquiera tienen que venir a chantajearle nada o venir a ofrecerle algo, solo con la amenaza ya tienen el temor y es verdad, eso ocurre en Bolivia”, señaló el jefe de Estado.
Agregó que «imagínense, ante esa mafias que utilizan armas de grueso calibre, no tienen ni que irles a ofrecer algo, solo les dicen ‘hacé la sentencia que quiero que hagas porque si no tu vida corre peligro’”.
Es justamente esta situación, la que el presidente considera que se debe «combatir y por ahora está yendo de buena manera«.
Contexto
A poco más de cuatro meses de haber ingresado al gobierno, el líder del llamado Primer Cartel Uruguayo, Sebastián Marset, uno de los narcos más buscados del mundo y requerido en varios países, fue capturado el 13 de marzo, en Santa Cruz de la Sierra e inmediatamente extraditado a Estados Unidos.
Marset, de 34 años, está acusado de narcotráfico en Paraguay y Bolivia, y de lavado de dinero en EE.UU. La agencia antidrogas de dicho país, DEA, ofrecía pagar hasta US$2 millones por colaboración para detenerlo.
Meses más tarde, más de una decena de líderes de grupos criminales como el Primer Comando de la Capital y Comando Vermelho han caído, en diferentes operativos, liderados por la Policía Boliviana como por la Policía del Brasil.
El Deber