En Argentina, interceptan ‘narcoavión’ boliviano con 400 kilos de droga

La Policía Federal de Argentina interceptó un “narcoavión” con 400 kilos de cocaína en Santa Fe y aprehendió a ocho personas acusadas de formar parte de una red de narcotraficantes que llevaban droga desde Bolivia.
El operativo se realizó con apoyo de la DEA.

Todo comenzó el 16 de septiembre pasado con un dato aportado por agentes de la DEA estadounidense a la Superintendencia de Drogas Peligrosas de la Policía Federal Argentina: un número de teléfono argentino con el que se contactaba José Pedro Rojas Velasco desde Bolivia, según el diario Clarín.

Velasco fue asesinado el 26 de abril por un sicario colombiano cuando corría una competencia de rally en Santa Cruz de la Sierra. “Pepa”, como le decían, era “el número uno en la distribución y organización” de aviones que transportan cocaína desde Bolivia a los países vecinos.

Seguimiento

La justicia argentina confirmó que “Pepa”, era el encargado de coordinar el envío de droga desde Bolivia con sus socios argentinos del clan de Brian Bilbao, detenido en Rosario desde noviembre después de estar prófugo durante dos años.

Según la investigación de fiscales de la Procuraduría de Narcocriminalidad (Procunar), la estructura criminal continuó operando incluso después del asesinato de “Pepa” en Santa Cruz, concretando el envío diez días después de su muerte, del cargamento interceptado en Santa Fe.

Las autoridades argentinas señalan que ‘Pepa’ era considerado un operador clave dentro de la organización del uruguayo Sebastián Marset y que perfilaba para asumir un rol importante dentro de la estructura criminal.
Además de manejar los hilos de la red de los narcoaviones, él mismo habría hecho al menos 10 entregas en persona.

El seguimiento a esta banda comenzó en marzo incluyó el uso de drones de la Fuerza Aérea Argentina, una vigilancia terrestre exhaustiva y escuchas telefónicas permitieron conocer los movimientos de esta banda.

Las autoridades confirmaron que este grupo no dejaba detalles librados al azar ya que definían dónde bajaría el avión, dónde se descargaría la droga y quién buscaría y cuándo. Hasta el clima era tomado en cuenta.

‘Narcovuelo’

La operación del “narcovuelo” casi se aborta el 28 de abril, cuando el dueño del campo ‘Don Julio’, alquiló el predio a un tercero, que comenzó a meter ganado en la zona donde debía aterrizar la avioneta. Esto obligó a la banda a realizar tareas de vigilancia sobre los nuevos ocupantes para evitar riesgos. Los narcotraficantes realizaron varias tareas previas para confirmar si el cargamento llegaba o no.

El 5 de mayo en la mañana el GPS colocado por los investigadores a una camioneta confirmó que los sospechosos estaban en posición esperando la carga que llegaba de Bolivia. Fue entonces cuando los grupos especiales de la Policía Federal se activaron. La avioneta Cessna 210 acababa de tocar suelo con más de 400 kilos de cocaína.

El operativo, que contó con apoyo de la Fuerza Aérea, terminó con la detención del piloto y el copiloto (ambos bolivianos) en la misma pista, en total, hubo ocho detenidos. Además, la PFA realizó varios allanamientos simultáneos en las poblaciones se Vera y Calchaquí.

Afectación

Además de la droga, se incautaron camionetas, camiones y bidones de combustible preparados para el reabastecimiento inmediato de la aeronave, una técnica clásica de los narcovuelos para minimizar el tiempo en tierra.

La ruta identificada por los investigadores conecta directamente la zona productora del Chapare, en Bolivia con las pistas clandestinas en campos santafesinos. El Ministerio de Seguridad Nacional de Argentina destacó que este golpe desarticula no solo el transporte aéreo, sino toda la logística terrestre.

La Razon