El grupo de cuatro mineros que salió desde el fondo del socavón emergió por la bocamina empujando con todas sus fuerzas, sobre los rieles, aquel carro lleno de rocas grises, avanzó unos 30 metros y depositó su carga en el desmonte. ¿Es Oruro o Potosí? No. Es la provincia Nor Yungas en el departamento de La Paz, donde la espesa y verde vegetación de sus bosques húmedos y su clima benigno ahora contrasta con decenas de árboles podados y el intenso olor a copajira (agua contaminada) por la explotación del oro que es buscado en las riberas de los ríos y en las entrañas de los cerros revestidos con árboles centenarios y acariciados con cascadas, ríos y ojos de agua que alimentan a más de 120 comunidades del municipio de Coroico.

Se trata de la Cooperativa minera Exaltación 13 Curvas SRL, una de las 40 cooperativas auríferas legalmente constituidas en Nor Yungas que consiguió cuadrículas y permisos de la Autoridad jurisdiccional Administrativa Minera (AJAM), para explotar el metal precioso, ya sea a cielo abierto o con la minería del socavón.
Los mineros del oro trabajan dentro el socavón/Foto: APG
Y la faena minera fue interrumpida por una “inspección por denuncia” que realizó una comitiva conformada por funcionarios de la Alcaldía y el Concejo Municipal de Coroico, técnicos de la Gobernación de La Paz, del Ministerio de Minería y un dirigente de los campesinos de Nor Yungas. La inspección sorpresa a la operación minera fue acompañada por EL DEBER.
La fiscalización sorpresa se realizó tras las varias denuncias de los mismos pobladores de la región y de operarios de otras cooperativas mineras por la “presunta contaminación y degradación de suelos y fuentes hídricas”, hecho que ocasionó la “afectación a sembradíos y crianza de animales”.

Los mineros del oro descansan de su intensa faena y mastican coca
Control
Las verificaciones “van a llegar a todas las cooperativas de Nor Yungas, hermanos, no se sientan mal. Mejor es que sean legales para que así haya regalías para la Gobernación y el municipio”, decía el dirigente de la Federación de Comunidades Campesinas de Nor Yungas, Martín Cárdenas.
La reacción de los mineros fue, al inicio, de cierta molestia ante las acusaciones en su contra. Aseguraron que cuentan con los permisos ambientales para operar y de tener un acuerdo con Soracachi, la comunidad más cercana a las operaciones mineras.
“No hemos venido a paralizar sus actividades, sólo hemos venido a ver si están cumpliendo las normas ambientales, si cuentan con todos los implementos de seguridad para trabajar”, dijo la funcionaria de Minería.
Ante esa intervención, un grupo de mineros se replegó a descansar y masticar coca cerca de la mina, mientras que otro grupo se quedó en uno de los oscuros socavones esperando volver a sus faenas.
“Nosotros recién estamos trabajando”, dijo uno de los mineros a EL DEBER. ¿Eso es uno o seis meses?, insistió este medio y él dijo: “debe ser unos seis meses”.
¿Usted es de Coroico?, preguntó EL DEBER a otro minero. “No. Yo vengo de la ciudad de La Paz”, aclaró. Gran parte de los mineros jornaleros son de otros lugares.
“El polvorín” es el sector donde la cooperativa guarda explosivos/Foto: APG
Áreas protegidas
La fiebre por el oro es irreversible, admiten los coroiqueños, pero rechazan que esta actividad sea ilegal y siga afectando al ecosistema. Es por eso que el municipio declaró mediante ley a dos regiones como áreas protegidas: Río Negrovinculada con 13 comunidades y que abastece de agua al área urbana de Coroico; y Chuñuma, donde los ojos de agua suministran a 10 comunidades, explicó la directora de Medioambiente del municipio, Ana Canaza. Agregó que se trabaja en otra ley para declarar área protegida a la serranía de Uchumachi.
El exdirigente campesino y productor de la comunidad Vagantes, Sabino Mendoza, señala que ante la presencia masiva de mineros en Nor Yungas, el municipio queda debilitado y con el riesgo de que las leyes que protegen el agua sean abrogadas.
“El tema es que no se destruyan los ojos de agua”, dijo Mendoza y planteó que intervenga el Gobierno central para proteger estas reservas acuíferas.
El “Camino de la muerte” es uno de los principales atractivos
MÁS SOBRE EL TEMA
Senda Verde
Días atrás se inspeccionó el refugio de vida silvestre Senda Verde por denuncias de minería ilegal y contaminación con mercurio. Se detectó trabajos con excavadoras y posible presencia de mercurio. La actividad ya estaba paralizada.
informe de la inspección
Según el informe de las tres instancias de gobierno a la Cooperativa Exaltación 13 Curvas, se observa el desmonte cerca al socavón, la afectación a fuentes hídricas a causa del material extraído del socavón, falta de manejo de residuos sólidos, entre otros puntos.
Vista del ingenio de la Cooperativa Exaltación 13 Curvas, que por el momento está paralizado pero tiene todos los equipos para funcionar
Coroico impulsa el turismo de aventura, la producción de miel, cítricos y café de exportación
El municipio de Coroico, capital de la provincia Nor Yungas de La Paz, está a dos horas y media de la ciudad de La Paz si el viaje es por la carretera Cotapata – Santa Bárbara.
“Es un municipio turístico y multiproductivo”, resume su alcalde, Erland Álvarez.
Se encuentra dentro de la zona de cultivo tradicional de la hoja de coca, pero también produce cítricos y bananos en todas sus variedades, así como miel, y cuenta con cultivos de café orgánico de especialidad, producto de exportación.
“Coroico también es un municipio turístico, tenemos el ‘Camino de la muerte’, que es considerado a nivel mundial como uno de los siete caminos más peligrosos. Es un gran atractivo especialmente para los turistas que vienen en bicicletas, tenemos nuestras cascadas, nuestros ríos y también el Supay Punku (la puerta del diablo)”, afirma Álvarez.
Según los mismos coroiqueños, más de 300 ciclistas extranjeros ingresan a diario hasta Yolosa por el “camino de la muerte”, uno de los principales atractivos turísticos de la región.
Coroico cuenta con 27 mil habitantes distribuidos en 127 comunidades. “Nosotros nos sentimos orgullosos de ser un municipio turístico y que está en el corazón de los Yungas y con gente calidad”, destaca su alcalde.
El Deber