El presidente del Tribunal Supremo Electoral (TSE), Gustavo Ávila, y el expresidente Evo Morales protagonizaron un intercambio de declaraciones tras las recientes acusaciones de Morales sobre la suspensión de la segunda vuelta electoral para la Gobernación de La Paz.

El lunes, Ávila afirmó que Morales debería disculparse por cuestionar la aplicación de la Ley 026 del Régimen Electoral, que fue promulgada durante su gestión en 2014, y que estipula la cancelación de la segunda vuelta si un candidato se retira.
La polémica surgió después de que la declinación de la candidatura de NGP dejara a René Yahuasi sin opción de competir con Luis Revilla en la segunda vuelta electoral. Morales, a través de sus redes sociales, calificó la medida como un “asalto” a la democracia, alegando que la población paceña fue “impedida de votar” y que Revilla no tenía “legitimidad ni legalidad”.
En respuesta, Ávila criticó a Morales por atacar al Órgano Electoral a pesar de haber aprobado la ley que permitió la cancelación de la segunda vuelta. “Él debería pedir disculpas y explicar por qué hizo esa ley”, afirmó el presidente del TSE. No obstante, Ávila también reconoció la necesidad de reformar la normativa electoral para evitar situaciones similares en el futuro.
Sin embargo, la respuesta de Morales no se hizo esperar y este martes, a través de un nuevo post en sus redes sociales, subrayó que Ávila había omitido considerar la Constitución de 2009, señalando que la Ley 026 no debía restringir el ejercicio pleno de los derechos políticos, lo que, según él, incluía la posibilidad de una segunda vuelta en La Paz.
El líder cocalero acusó al presidente del TSE de actuar bajo presión del gobierno, sugiriendo que Ávila estaba “agradecido por los cargos” dados a sus familiares en el Ejecutivo y Legislativo.
Ávila, por su parte, mantuvo su postura de que la decisión fue legal y conforme a la normativa vigente.
Agencias