La situación jurídica del exministro de Obras Públicas, Édgar Montaño, se complicó aún más, luego de que la Justicia determinara su detención preventiva por seis meses en el penal de San Pedro, en el marco de un nuevo proceso vinculado al denominado ‘caso El Sillar’.

La decisión fue asumida tras una audiencia cautelar en la que el Ministerio Público presentó indicios sobre presuntas irregularidades en la ejecución y estado de la doble vía El Sillar, una de las obras viales más costosas del país. Este nuevo expediente, conocido como ´El Sillar III´, investiga posibles daños posteriores a la entrega del proyecto.
Con esta resolución, Montaño permanecerá recluido en San Pedro pese a que en un proceso anterior había obtenido medidas sustitutivas que le permitían acceder a detención domiciliaria. Sin embargo, antes de concretar su salida, fue nuevamente aprehendido por una orden fiscal que activó este segundo caso penal.
La Fiscalía sostiene que existen elementos que apuntan a la posible comisión de delitos como conducta antieconómica, incumplimiento de deberes y contratos lesivos al Estado. Además, argumentó riesgos procesales como la posibilidad de obstaculización de la investigación, lo que derivó en la decisión judicial de mantenerlo en prisión.
Según las investigaciones, el caso El Sillar ya arrastraba cuestionamientos por un presunto daño económico superior a los $us 2,4 millones, relacionado con ajustes contractuales y decisiones administrativas durante la ejecución de la obra, valuada en más de $us 426 millones.
El nuevo proceso amplía el alcance de las indagaciones y refuerza la presión penal sobre la exautoridad, al configurar una acumulación de causas vinculadas a un mismo proyecto de infraestructura.
Al momento de su aprehensión, Montaño reiteró su inocencia y aseguró que no intentó evadir a la Justicia. No obstante, el Ministerio Público considera que la magnitud del caso y la existencia de documentación técnica en análisis justifican su permanencia en el penal mientras avanza la investigación.
El Deber