Las filas de vehículos en las estaciones de servicio de las ciudades capitales o en el área rural no cambia desde los conflictos. En la ciudad de El Alto, las extensas filas se mezclan entre los que buscan diésel y gasolina. En La Paz, la situación es similar y no hay visos de solución.

En Santa Cruz el desabastecimiento toca fuertemente al transporte público y los micros redujeron al 50% el servicio de transporte público. Mientras que los productores ya hablan de una crisis para la campaña de invierno.
En Cochabamba, la situación no es diferente a las otras ciudades, el representante de la CAO-Cochabamba, Rolando Morales explicó que el desabastecimiento no solo afecta a vehículos de transporte sino a los propios productores. Morales llegó a La Paz para halar con las autoridades hidrocarburíferas y buscar una solución a la provisión de combustible.
“La gasolina tiene un abastecimiento relativamente normal, el diésel es el que está trayendo un poco de problemas”, dijo este jueves el presidente de YPFB, Sebastián Daroca. Los usuarios afirman que las filas por gasolina se redujeron de una semana a un día, pero el problema es que ese día uno se debe ausentar de sus obligaciones y responsabilidades, por tanto, el perjuicio es el mismo.
Filas de vehículos en surtidores/Foto: Ricardo Montero
La aplicación de la ANH que es una guía de los surtidores en cada departamento ubica la dirección de las estaciones de servicio y la mayoría señala “saldo bajo” y está en rojo, hay muy pocos amarillos, que significa que tiene combustible; pero ningún verde que indicaría provisión normal.
En el área rural el problema se multiplica, el Gobernador de La Paz, Luis Revilla, dijo que el 90% de los vehículos del norte del departamento son vehículos indocumentados (chutos), pero igual siguen cargando en los surtidores y los dueños de las estaciones de servicio tienen que vender porque es instrucción de los sindicatos.
En las áreas mineras, la venta también es ilegal. El fin de semana se incautaron dos camiones-cisternas en Santa Cruz, los mismos que estaban pasando el diésel a otros camiones y estos debían viajar al norte de La Paz. Los cisternas tenían una capacidad de 30.000 litros. 
Filas de vehículos en surtidores/Foto: Ricardo Montero
El Deber