La crisis por la denominada «gasolina basura» aún no termina para miles de mototaxistas. Aunque los casos de motores dañados por la acumulación de carbonilla disminuyeron respecto a los meses más críticos, el sector asegura que los costos de reparación continúan golpeando su economía y denuncia que solo la mitad de los afectados recibió una compensación por parte de YPFB. A este panorama se suma un nuevo problema: la escasez de gasolina en varias provincias de Santa Cruz, donde las filas y el racionamiento vuelven a repetirse.

El problema estalló meses atrás, cuando cientos de conductores denunciaron daños prematuros en motores de motocicletas y vehículos presuntamente provocados por combustible de baja calidad. En ese momento, YPFB habilitó un mecanismo de recepción de reclamos y anunció el resarcimiento económico para los propietarios afectados. Sin embargo, los mototaxistas sostienen que el proceso quedó inconcluso y que decenas de expedientes continúan sin respuesta.
«Solo un 50% recibió el resarcimiento. Al resto le rechazaron la documentación y hasta ahora nadie responde. Da la impresión de que no hay recursos para cumplir con todos los pagos», afirmó Rubén Darío Cardoso, dirigente del sector.
Según explicó, la calidad del combustible mejoró respecto a los meses anteriores, pero la falta de gasolina estaría obligando nuevamente a comercializar carburante de menor calidad para cubrir la demanda.
«Ha mejorado, pero ahora que vuelve a faltar gasolina están sacando combustible de mala calidad para salir del paso. Eso nos preocupa porque puede repetirse el mismo problema», advirtió.
Reparaciones que afectan el ingreso diario
Para un mototaxista, cualquier desperfecto mecánico representa dejar de trabajar. Una simple limpieza de carbonilla cuesta entre Bs 200 y Bs 300, pero cuando el daño alcanza válvulas, varillas u otros componentes internos del motor, la reparación asciende a entre Bs 600 y Bs 800 en motocicletas de uso masivo como la Boxer.
En motocicletas con sistema de inyección electrónica, el costo puede llegar hasta Bs 1.000, un monto que equivale a varios días de trabajo para quienes dependen exclusivamente del transporte de pasajeros.
Cardoso recordó que muchos afiliados tuvieron que endeudarse para reparar sus motocicletas y volver a trabajar, mientras otros aún esperan recuperar parte del dinero invertido mediante el proceso de compensación.
Los talleres ven una mejora
En los talleres mecánicos el panorama es distinto al registrado durante los meses más críticos de la crisis.
El mecánico Javier Durán señaló que actualmente ya no llegan motocicletas con daños por carbonilla todos los días, como ocurrió cuando apareció el combustible cuestionado.
«Hace meses cargaban gasolina y al día siguiente ya estaban en el taller. Ahora ya no ocurre con esa frecuencia», explicó.
No obstante, considera que el combustible todavía no recuperó completamente su calidad y que posiblemente la mezcla fue modificada para reducir la formación de carbonilla.
Durán explicó que las motocicletas con sistema de inyección electrónica siguen siendo las más vulnerables porque el combustible ingresa directamente a las válvulas del motor, acelerando la acumulación de residuos cuando presenta impurezas.
«Nunca antes existía una limpieza de carbonilla como servicio. Antes era un desgaste que aparecía después de muchos años. Con la gasolina de mala calidad ese proceso se aceleró de forma extraordinaria», afirmó.
Sin gasolina en provincias
Mientras el problema mecánico pierde intensidad, el desabastecimiento vuelve a convertirse en la principal preocupación del sector.
Cardoso denunció que desde San Julián hacia las provincias del norte cruceño prácticamente no existe abastecimiento regular y que las estaciones de servicio reciben volúmenes insuficientes para atender la demanda.
Como ejemplo, señaló que en Guarayos llegaron apenas 10.000 litros de gasolina, cantidad que, según dijo, se agotó rápidamente y dejó nuevamente largas filas de vehículos esperando cargar combustible.
Videos registrados por transportistas muestran discusiones y momentos de tensión en estaciones de servicio debido a la limitada disponibilidad del carburante.
Anuncian movilizaciones
Ante la falta de soluciones, los mototaxistas anunciaron nuevas medidas de presión tanto en Santa Cruz como en las provincias. Exigen la normalización del abastecimiento de gasolina y la conclusión del proceso de resarcimiento para todos los conductores afectados por la gasolina de mala calidad.
El sector advierte que, mientras persistan la incertidumbre y las fallas en el suministro, miles de trabajadores continuarán enfrentando mayores costos de operación y el riesgo de volver a sufrir daños en las herramientas con las que generan su sustento diario.
El Deber