El presidente de Bolivia, Rodrigo Paz, y el titular del Tribunal Supremo Electoral (TSE), Gustavo Ávila, coincidieron este domingo por separado en que es necesaria una reforma de las normas electorales vigentes para fortalecer al sistema democrático del país.

Paz se refirió al asunto tras votar para elegir al gobernador de Tarija, donde este domingo se realizó una segunda vuelta electoral al igual que en los departamentos de Santa Cruz, Oruro, Chuquisaca y Beni.
El mandatario dijo que una vez que concluya plenamente el actual proceso electoral, convocará a los vocales del TSE “porque tenemos que hacer mejoras en la democracia” y en la normativa electoral.
“Ya se cierra un ciclo de este estilo de democracia. Ha sido un proceso muy intenso”, sostuvo el Presidente, quien recordó que Bolivia tuvo elecciones generales con segunda vuelta en 2025 y este año se efectuaron los comicios regionales y municipales, que se completaron con el balotaje para elegir a gobernadores en cinco departamentos.
Paz consideró necesario “hacer cambios en la normativa” para que cualquier proceso electoral sea “más sólido, que no haya dudas” en torno al mismo y “no haya conflicto con otras instancias”, como ocurrió con la Justicia en las elecciones judiciales de 2024.
Esos comicios se efectuaron un año después de lo previsto por problemas en el Legislativo y numerosas causas judiciales que frenaron varias veces el proceso, pero además, la votación fue parcial, ya que solo fueron elegidos 19 jueces de los 26 previstos y aún está pendiente completar esa elección.
Paz sostuvo que el Órgano Electoral “es el cuarto poder” reconocido como tal en la Constitución Política del Estado y hay que “empoderar a ese cuarto poder”.
También vio necesario “hacer elecciones más prácticas, más rápidas”, ya que “la angustia política que ha vivido todo este tiempo el país es un lastre” que ha limitado el desarrollo de iniciativas para el crecimiento de Bolivia.
Más temprano, al inaugurar la jornada de votación en un acto en Santa Cruz, Ávila afirmó que los vocales electorales son “críticos con la normativa vigente”.
“Si algo hemos aprendido es que nuestro marco legal presenta contradicciones y vacíos que limitan el desarrollo del sistema democrático. Una insuficiencia que venimos advirtiendo públicamente desde hace tiempo”, expresó.
Por esto, el presidente del TSE ratificó que desde ese órgano “se impulsará una reforma normativa” para la cual convocará a todos los sectores e instituciones.
En primera vuelta fueron elegidos el pasado 22 de marzo los gobernadores de Potosí, Pando y Cochabamba, todos de partidos opositores.
En La Paz debía haber segunda vuelta, pero a fines de marzo se retiró el partido Nueva Generación Patriótica (NGP), por lo que fue declarado vencedor el candidato de la coalición del presidente Paz.
En cuatro de las cinco regiones que van al balotaje esta jornada compiten candidatos de la alianza oficialista contra postulantes de otras organizaciones políticas.
LA LEY 026
La Ley 026 del Régimen Electoral fue promulgada en 2010 y modificada en 2014, durante la gestión del expresidente Evo Morales.
Ya hay una propuesta con cinco ejes
El vocal del Tribunal Supremo Electoral (TSE) Carlos Alberto Goitia informó que elabora una propuesta que aborda dos ámbitos, el de la reforma constitucional y las normas electorales, además que tiene cinco ejes.
Las leyes a modificar serían la Ley N° 018 del Órgano Electoral Plurinacional; Ley N° 026 de Régimen Electoral y la Ley N° 1096 de Organizaciones Políticas. En criterio del vocal, todas fueron elaboradas con el fin de favorecer los apetitos personales de una sola persona, Evo Morales.
“Los cinco ejes de la propuesta son: afianzar la independencia de TSE; Recuperar la transparencia en el manejo del TSE; la reingeniería de los partidos políticos; el fortalecimiento de los derechos políticos de los ciudadanos y, finalmente, la modificación del régimen de sanciones a partidos políticos”, detalló Goitia a El Deber.
La autoridad electoral destacó que esta propuesta ya se esperaba desde antes de las elecciones generales de 2025, que significó la derrota política del Movimiento Al Socialismo (MAS) y el sistema de injerencia política que logró ejercer en otros órganos del Estado.
Agencias