Gremiales se suman a las movilizaciones de la Central Obrera

El ejecutivo de la Federación Sindical de Trabajadores Gremiales del departamento de Tarija, Nicolás Llanque Choque, dialogó con Play Noticias a tiempo de realizar un análisis sobre los primeros 6 meses de gestión del presidente de Bolivia, Rodrigo Paz Pereira.

El dirigente apuntó contra el gobierno nacional asegurando que no se está atendiendo las demandas de la clase trabajadora, la cual amenazó puede también sacarle del sillón presidencial al jefe de Estado, tal como logró ponerlo mediante el voto.

«Esto tenemos que quedar claro. Nosotros pensábamos en el cambio con este gobierno le habíamos apoyado en su conjunto por eso está donde está como gobierno, lamentablemente no nos están escuchando. No está oyendo, está haciendo a los oídos sordos. Creo que eso no está bien. Yo creo que analizando en su conjunto, la población boliviana ya se está manifestando», declaró.

El malestar del sector gremial hacia el gobierno de Rodrigo Paz en Bolivia se concentra, sobre todo, en la crisis económica y en la falta de respuestas inmediatas a problemas cotidianos como el abastecimiento de combustibles, la inflación y la caída de la actividad comercial. Además, los gremialistas reclaman ser escuchados en las decisiones económicas y critican la lentitud con la que el nuevo gobierno atiende sus demandas.

Origen del conflicto

Según reportes de prensa, al inicio de la gestión de Paz distintos sectores gremiales y sociales pidieron reuniones para exigir soluciones a la escasez de diésel y gasolina, un problema que venía afectando al transporte, al comercio y a otras actividades productivas.

Ese reclamo no es solo sectorial: para los gremiales, el desabastecimiento y la crisis económica golpean directamente sus ingresos diarios y agravan la incertidumbre.

Qué reclaman

Los gremialistas suelen centrar sus demandas en tres puntos. Primero, la normalización del suministro de combustible, porque las filas y el desabastecimiento encarecen el trabajo y reducen las ventas.

Segundo, piden medidas concretas frente a la crisis general, porque consideran que la economía está debilitada y que los ajustes no pueden recaer solo sobre los sectores populares.

Tercero, exigen espacios de diálogo real con el gobierno, ya que sienten que sus preocupaciones no se traducen con rapidez en políticas públicas.

Por qué aumenta la tensión

La tensión crece porque el gobierno ha sido criticado por improvisación y por una comunicación poco clara en sus primeras decisiones, lo que alimenta la desconfianza de las organizaciones sociales.

En ese contexto, los gremios interpretan que el Ejecutivo prioriza anuncios generales, pero aún no ofrece soluciones visibles para sus problemas inmediatos.

Texto explicativo

En Bolivia, el malestar del sector gremial hacia el gobierno de Rodrigo Paz nace de una combinación de crisis económica, escasez de combustibles y falta de respuestas rápidas.

Los gremialistas, que dependen del movimiento diario del comercio y del transporte, sienten que la situación actual golpea directamente su sustento. Por eso exigen diálogo, medidas urgentes y una política económica que alivie la presión sobre los sectores más vulnerables.