La bióloga Paola Nogales, integrante del equipo que identificó al Leopardus tilcayo como una nueva especie de felino silvestre, llamó a proteger al animal y su hábitat en los Yungas de La Paz, además de evitar que sea extraído del bosque para tenerlo como mascota.

“Esta responsabilidad no solo cae en los científicos, sino también en la población en general, que no haga estas cosas irresponsables, de promover el mascotismo”, afirmó Nogales a ERBOL, quien también pidió a influencers y medios de comunicación evitar contenidos que incentiven la tenencia de estos animales.
La advertencia surge luego de que, tras la difusión del descubrimiento, circularan en redes sociales imágenes de personas junto a felinos silvestres, algunos identificados erróneamente como tilcayos, además de publicaciones que muestran a estos animales como mascotas.
La investigadora explicó que la identificación de la nueva especie tomó más de cinco años de análisis genéticos. El equipo estudió muestras de 38 gatos del género Leopardus y realizó verificaciones adicionales antes de someter el trabajo a revisión por pares y lograr su publicación científica.
Nogales explicó que actualmente no se conoce cuántos tilcayos existen ni cuál es su estado de conservación, por lo que primero se deben realizar estudios sobre su distribución, población, alimentación y otros aspectos de su vida silvestre.
La bióloga señaló que el ejemplar que actualmente se encuentra en el refugio Senda Verde no puede ser reintroducido al bosque debido a las condiciones en las que fue criado. Advirtió que sacar a estos animales de su hábitat y luego intentar devolverlos puede provocarles la muerte.
Nogales sostuvo que la conservación también requiere acciones de las autoridades, como proteger los bosques yungueños y fortalecer las medidas contra el tráfico ilegal. “Si no hay bosque, no hay gato”, enfatizó, al señalar que el tilcayo debe permanecer en su hábitat y cumplir allí su rol biológico.
Erbol