Medinaceli deja celdas policiales: «Fueron días difíciles, pero no me voy, estoy aquí para cualquier investigación»


Luego de tres días, tras su aprehensión por el caso de la ‘gasolina basura’, el ex ministro de Hidrocaburos Mauricio Medinaceli salió la tarde de este viernes de las celdas policiales, gracias a que obtuvo detención domiciliaria. En su audiencia virtual de medidas cautelares se declaró inocente y volvió a apuntar a Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB).

 «En principio quiero agradecer a todos los amigos que expresaron su apoyo, agradecer a los familiares, porque fueron días difíciles, no cabe duda, pero sentí el apoyo de todos», fueron sus primeras palabras.

Repitió que volvió al país procedente de Colombia para trabajar y que la autorización que él firmó era para el desprecintado de los tanques de YPFB para la estabilización de la gasolina y no así para su comercialización.

«Desde la vez que me interpelaron en la Asamblea y después, cuando me citaron dos veces como testigo, hasta ahora, yo estoy aquí presente para cualquier investigación que se quiera hacer, yo no me voy, la cosa es esclarecer los hechos y encontrar la verdad», expresó a los medios de comunicación que aguardaban por él, a quien días atrás registraron enmanillado, ingresando a la Felcc.

«Yo vine al país a trabajar, trabajaba en Colombia, estaba ahí muy tranquilo, mi familia estaba allá, vine acá con el reto de quitar el subsidio, se logró eso en su momento, y luego estaba trabajando en la ley, pero después vinieron los problemas que todos ustedes conocen -la gasolina basura que estropeó muchos autos- y bueno así es la vida, me voy -a su domicilio- con mucho trabajo por hacer», expresó.

Más temprano

También se determinó el arraigo del investigado y una fianza económica de 100 mil bolivianos. Además, el exministro deberá presentarse en la Fiscalía una vez por semana y está prohibido de acudir a oficinas de todas las instituciones involucradas y de comunicarse con testigos, peritos u otros partícipes del proceso.

El Deber