La adolescente de 16 años que permanecía internada con quemaduras en el 95% de su cuerpo, tras ser presuntamente rociada con gasolina y prendida fuego por su pareja en Cobija, falleció este jueves mientras recibía atención médica en Brasil. Con su deceso, el caso deja de investigarse como tentativa y pasa a configurarse como un feminicidio.

La información fue confirmada por familiares de la víctima, quienes señalaron que la joven murió este 30 de julio, luego de varias semanas de permanecer en estado crítico en un hospital brasileño. La adolescente era madre de un bebé de apenas dos meses.
El hecho ocurrió el 5 de julio en el barrio 6 de Agosto de la ciudad de Cobija, departamento de Pando. De acuerdo con las investigaciones preliminares, la joven habría sido atacada por su pareja, un adolescente de 17 años, quien presuntamente la roció con gasolina y luego le prendió fuego tras una discusión.
La víctima sufrió quemaduras de segundo y tercer grado en aproximadamente el 95% de su cuerpo, lesiones que comprometieron el rostro, el torso y otras partes vitales, por lo que inicialmente fue internada en el Hospital Roberto Galindo y posteriormente trasladada a un centro especializado en Brasil debido a la gravedad de su estado.
Desde el inicio de la investigación, la Fiscalía de Pando imputó al adolescente por el delito de feminicidio en grado de tentativa y solicitó medidas cautelares mientras avanzaban las investigaciones.
La fiscal de materia Rocío Chambi informó entonces que el Ministerio Público abrió la investigación tras reunir los primeros elementos que apuntaban a un intento de feminicidio, mientras el acusado permanecía bajo custodia de las autoridades.
Con la muerte de la adolescente, la tipificación penal del proceso deberá adecuarse al delito consumado de feminicidio, lo que implicará un cambio en la investigación y en las actuaciones judiciales que siguen el Ministerio Público y el juzgado competente.
Días después del ataque, la madre de la adolescente había pedido públicamente ayuda para salvar la vida de su hija. Entre lágrimas, explicó que la joven permanecía inconsciente, conectada a un respirador y requería atención especializada que no existía en Pando.
«Lo más urgente es salvar su vida», expresó entonces Olivia Puro, quien gestionó el traslado de su hija a un hospital de Brasil con la esperanza de que pudiera recuperarse.
Sin embargo, pese a los esfuerzos médicos, las graves lesiones provocadas por las quemaduras terminaron causándole la muerte este jueves.
El caso ha generado conmoción en Pando debido a la corta edad, tanto de la víctima, como del presunto agresor, ambos adolescentes, y vuelve a poner en evidencia la gravedad de la violencia contra las mujeres, incluso entre menores de edad.
Las autoridades judiciales deberán ahora continuar el proceso conforme a la nueva calificación jurídica del hecho y determinar las responsabilidades del adolescente investigado por este crimen.
El Deber