No es solo el dólar, son los impuestos: gremiales explican por qué importar ahora cuesta mucho más

Cuando una persona compra un producto importado en un mercado o una tienda, pocas veces imagina todo el camino que recorrió antes de llegar a la vitrina. Primero hay que comprar la mercadería, luego conseguir dólares para pagarla y, finalmente, nacionalizarla cancelando aranceles e impuestos. Para los gremiales, es justamente en ese último tramo donde el nuevo dólar flexible comienza a sentirse con más fuerza.

El dirigente de la Confederación de Gremiales de Bolivia, César Gonzales, explicó que el reciente cambio en el sistema cambiario no solo elevó el costo para acceder a divisas, sino también el monto sobre el que se calculan los tributos que deben pagar los importadores al momento de ingresar la mercadería al país.

«Antes ya comprábamos dólares caros, pero los impuestos se pagaban con el tipo de cambio oficial. Ahora ese cálculo también cambió y el costo para importar aumentó», explicó durante una entrevista en el programa Dinero.

Gonzales recordó que el dólar oficial de Bs 6,96 prácticamente había desaparecido del mercado y que la mayoría de los comerciantes ya adquiría divisas al precio paralelo. Sin embargo, la diferencia era que los aranceles e impuestos seguían calculándose con el tipo de cambio oficial. Con el nuevo esquema, ese beneficio desapareció y el costo de nacionalizar los productos se incrementó.

Según el dirigente, dependiendo del tipo de mercadería, el impacto puede variar entre un 3% y un 18%, porcentaje que se suma al valor de compra del producto y termina elevando el costo final para quienes viven de la importación.

El problema también está en la Aduana

Para Gonzales, el debate no debe centrarse únicamente en el precio del dólar. Asegura que otro de los factores que encarece las importaciones es el sistema de valoración que utiliza la Aduana Nacional.

Explicó que, en algunos casos, los importadores presentan facturas con el precio real de compra, pero la administración aduanera calcula los tributos sobre valores superiores establecidos en tablas de referencia.

«Si una mercadería costó 10.000 dólares, queremos pagar impuestos sobre esos 10.000 dólares y no sobre montos mayores definidos por la Aduana», sostuvo.

A su juicio, aplicar la denominada «verdad material» en la valoración de los productos permitiría reducir costos y dar mayor transparencia al proceso de importación.

Reducir impuestos para evitar más aumentos

Durante el ampliado nacional de la Confederación de Gremiales, el sector también planteó una serie de medidas para aliviar la presión sobre los importadores.

Entre las propuestas figuran una reducción de aranceles, la revisión del Impuesto a los Consumos Específicos (ICE), la ampliación de acuerdos comerciales con otros países y una modificación al sistema de valoración aduanera.

Aunque el Gobierno redujo recientemente algunos aranceles mediante decreto, Gonzales considera que esa rebaja resulta insuficiente frente al incremento que representa el nuevo tipo de cambio para quienes importan mercadería.

El impacto llegará al consumidor

El dirigente reconoció que, tarde o temprano, el incremento en los costos terminará reflejándose en el precio de varios productos.

«No queremos subir los precios, pero cuando aumentan los costos de importar, alguien termina asumiendo esa diferencia», advirtió.

No obstante, también señaló que el dólar flexible podría representar una ventaja para los exportadores, ya que ahora recibirán un tipo de cambio más cercano al valor real del mercado por las divisas que generan.

Mientras tanto, la Confederación de Gremiales continuará dialogando con las autoridades económicas para impulsar cambios en el sistema tributario y aduanero. El objetivo, afirma Gonzales, es que el costo de importar no siga creciendo y que el consumidor final no termine pagando una factura cada vez más alta por productos que, hasta hace poco, llegaban al país con menores costos.

El Deber