Nuevo corredor humanitario permite el ingreso de 70 cisternas con combustible para La Paz y El Alto

Un total de 70 cisternas cargadas con gasolina y diésel lograron ingresar este miércoles a las ciudades de La Paz y El Alto gracias a un corredor humanitario habilitado por efectivos de la Policía y las Fuerzas Armadas, en medio de la crisis de abastecimiento provocada por más de 20 días de bloqueos.

El operativo partió desde la Planta de Senkata y se desarrolló sin enfrentamientos ni incidentes, según reportes difundidos desde la zona.

Durante el recorrido, las cisternas descendieron por la autopista bajo fuerte resguardo policial y militar, mientras maquinaria y personal de seguridad despejaban sectores donde existían promontorios de tierra y escombros instalados sobre la vía.

Pese a los obstáculos, el convoy logró avanzar sin interrupciones y con accesos despejados. La Policía informó que no se registró presencia de bloqueadores humanos durante el operativo.

En varios puntos del trayecto, vecinos de diferentes zonas respaldaron el ingreso de combustible y pidieron permitir el paso de las cisternas para abastecer a las estaciones de servicio afectadas por la escasez de carburantes.

Queremos que pase la gasolina y el diésel para poder trabajar y mover nuestros vehículos”, expresó una vecina durante el operativo, según informaron medios estatales.

Las autoridades señalaron que el corredor humanitario fue habilitado para garantizar el suministro de combustibles y aliviar la situación crítica que enfrentaban familias, transportistas y sectores productivos en ambas ciudades.

La falta de gasolina y diésel en los últimos días había provocado extensas filas en surtidores, afectaciones al transporte público y dificultades en la distribución de alimentos y otros productos esenciales.

El Gobierno reiteró que este tipo de operativos busca priorizar el abastecimiento de necesidades básicas mientras continúan las negociaciones con sectores movilizados para encontrar una salida pacífica al conflicto.

Entretanto, efectivos policiales y militares mantienen vigilancia en rutas estratégicas para asegurar nuevos ingresos de combustible y evitar interrupciones en la cadena de suministro.

El Deber