Aunque había un acuerdo entre los panificadores y el Gobierno hasta el lunes para acordar el precio del pan, este viernes los panificadores del departamento de La Paz decidieron que el pan de batalla elevará su precio de Bs 0,80 a Bs 1 lo que significa un incremento del 25%.

“Esta mañana (viernes) hemos tenido un ampliado en la cancha Fabril, en lo cual la base ha determinado elevar el precio del pan transitoriamente a 1 boliviano”, comunicó el presidente de la Federación de Panificadores de La Paz, Fernando Chambi, quien además dijo que este precio será “transitorio” pues la posible eliminación de la subvención a la gasolina y el gas activaría otra actualización.
Hace cuatro días, se reunieron los dirigentes de la confederación de panificadores con el viceministro de Comercio y Logística Interna, Gustavo Serrano, y el gerente general de Emapa, Sergio Siles, con quienes acordaron un cuarto intermedio hasta el próximo lunes, tiempo en el cual debían presentar sus hojas de costo para sustentar el incremento.
“Aquí sinceramente ha sido el decreto supremo 5716 que ha afectado, ha sido un duro golpe para nosotros, sabemos muy bien que todo se transporta mediante transporte y logística, en lo cual afectaron a nuestro sector como es nuestro primer insumo la harina, así como también la azúcar, la manteca y en estos días, según informaciones que tenemos, va a subir la levadura”, dijo Chambi en improvisada conferencia de prensa.
Luego de esa reunión y decisión de los panificadores, estos pasaron a comunicar a las tiendas de expendio el muevo precio y la protesta de las tiendas llevó a que varios de los panificadores decidieran que mañana no habrá pan de batalla para su distribución.
Asimismo, Chambi dijo que su sector, como departamento, ya no acudirá a ninguna reunión con el Gobierno porque la base de panificadores ya dispuso el aumento por el elevado costo de los insumos. Para el dirigente, “no tendría sentido” haber aprobado el aumento del pan a Bs 1 si con el gobierno será una nueva negociación y recordó que ya no existe subvención de los insumos y por tanto, ellos deben comprar sus productos a precio de mercado.
El Deber