El transporte federado cumple un paro de 24 horas en la ciudad de Tarija, con entre 15 y 20 puntos de bloqueo instalados, según reportes preliminares de sus dirigentes.

La medida responde a una serie de demandas acumuladas, entre ellas la denuncia por combustible en presunto mal estado, el desabastecimiento de diésel y la falta de atención a problemas carreteros.
El ejecutivo del transporte departamental, Gabriel Pérez, informó que una comisión realiza recorridos para verificar la contundencia de la protesta y cuantificar los puntos de bloqueo. No descartó que, de no obtener respuestas, el sector podría ingresar a un paro de 48 horas, lo que incrementaría la presión sobre las autoridades.
Entre los reclamos más reiterados, el sector asegura que existirían daños en el parque automotor que atribuyen a la calidad del combustible, situación que —afirman— viene siendo advertida desde hace varios días.
Asimismo, cuestionan la falta de coordinación con instancias nacionales y esperan una convocatoria al diálogo.
Para esta jornada, se prevé una reunión con federaciones del sector, mientras los transportistas mantienen su postura firme y piden comprensión a la población ante las medidas asumidas.
El conflicto, que combina demandas técnicas y estructurales, vuelve a poner en agenda la calidad del combustible y la capacidad de respuesta institucional, en un contexto donde los bloqueos impactan directamente en la movilidad urbana y la actividad económica de la ciudad.