El presidente Rodrigo Paz convocó este martes a dirigentes, comités de bloqueo y bases de los sectores sociales movilizados a instalar un diálogo para resolver el conflicto que mantiene incomunicada a La Paz por vía terrestre y afecta a otras regiones del país. El mandatario aclaró que “aquí nadie quiere privatizar, nadie quiere hacer tarifazos”, luego de que las protestas escalaran desde demandas sectoriales hasta la exigencia de su renuncia y derivaran en hechos violentos en la ciudad de El Alto.

En un video difundido en sus redes sociales, Paz invocó el espíritu del “gran encuentro” que organizó el Gobierno en Cochabamba, al que calificó de “fundacional en una nueva forma de hacer política”, y en el que participaron gremiales, transportistas, artesanos, empresarios, originarios, campesinos, gobernadores, alcaldes y representantes de todas las fuerzas políticas con escaños en el Parlamento.
De ese cónclave, recordó, surgió una “agenda Bolivia” con 10 proyectos de ley estructurales que el Ejecutivo enviará al Legislativo para su debate.
“Aquí nadie quiere privatizar, nadie quiere hacer tarifazos, nadie quiere hacer muchas de las cosas que alguna dirigencia y algunos intereses políticos están queriendo confundir al pueblo”, aclaró el mandatario, y señaló que su gobierno ya demostró disposición al cambio cuando, tras el rechazo al Decreto 5503, accedió a modificar la norma.
Paz también informó que habló con los líderes de las fuerzas políticas del Legislativo –Samuel Doria Medina, Luis Fernando Camacho, Manfred Reyes Villa y Tuto Quiroga–, y que queda pendiente una conversación con Andrónico Rodríguez, quien también fue invitado para que su bancada se sume al debate sobre el paquete de leyes que busca sacar adelante el Ejecutivo.
En su mensaje, el Presidente reprochó las medidas de presión al subrayar que la economía del país se encuentra en pleno proceso de recuperación. Como ejemplo, señaló que las exportaciones superaron los 4.500 millones de dólares en el primer trimestre, un récord para el sector.
“La economía se está recuperando, y otros quieren bloquear, y otros quieren frenar. Eso genera desempleo, aumento en la canasta familiar. Son los bloqueadores los que aumentan el precio de los productos. Son los bloqueadores los que te generan desempleo. Son los bloqueadores los que no permiten que la gasolina y el diésel llegue a tu casa, que llegue a tu producción, a tu fábrica o a tu empres”, señaló Paz.
En ese marco, el mandatario convocó al diálogo, aunque no fijó fecha. “Quiero convocar y dialogar, como siempre, a los dirigentes que están representando hoy día a estas posiciones de bloqueo, también a los comités de bloqueos y también a las bases, porque muchas veces los dirigentes no hablan con la verdad a las bases. El diálogo, la reconciliación, la certidumbre hacia futuro, es lo que tenemos que construir conjuntamente”, dijo el Presidente.
Más temprano, el ministro de Obras Públicas, Mauricio Zamora, denunció que “se está pagando 2.500 bolivianos por día a la gente que está viniendo” a La Paz, en referencia a la marcha evista que partió este martes de Caracollo. “El Chapare nos está invadiendo. El Chapare va a invadir el Alto y va a invadir La Paz ¿Vamos a dejar que pase eso? ¿Vamos a dejar que nos afecte? No”, preguntó la autoridad.
Las medidas de presión de los sectores movilizados mantienen cercada a la sede del Gobierno. El comandante general de la Policía Boliviana, Mirko Sokol, reportó que existen 67 puntos de bloqueo, 50 solo en el departamento de La Paz. El jefe policial aclaró que aún no tienen instrucción de proceder con el desbloqueo, pero instó a los manifestantes a permitir el tránsito de recursos básicos al recordar que “tenemos extranjeros parados, turistas de diferentes países. Existe gente enferma, gente que requiere tratamiento médico y no puede trasladarse”.
La marcha evista, entretanto, denominada “Por la vida y para salvar Bolivia”, inició su travesía este martes desde Caracollo. La Central Obrera Boliviana (COB), por su parte, cortó el tránsito en la autopista La Paz-El Alto. En el expresidente Evo Morales, en su cuenta de X, dijo que “el pueblo está pasando de la paciencia y resistencia, a la rebelión”.
La tensión en las calles, entretanto, generó episodios de violencia durante la jornada de ayer. Campesinos de la provincia Omasuyos, conocidos como Ponchos Rojos, llegaron hasta la zona de Río Seco en El Alto, apedrearon vehículos de servicio público y obligaron a cerrar comercios. La situación motivó que anoche la Policía utilizara agentes químicos para dispersar a grupos radicales en la avenida Juan Pablo II ante enfrentamientos con vecinos que se oponen a los bloqueos y amenazas de saqueos.
El conflicto amenaza, por último, amenaza con sumar a otros actores. La Federación Departamental de Choferes de La Paz, mediante su dirigente Edson Valdez, anunció que un ampliado definirá si el sector se suma o no a las movilizaciones. La Federación Departamental de Cooperativas Mineras (Fedecomin) rompió el diálogo con el Gobierno y anunció que se sumará a los bloqueos de carreteras.
Correo Del Sur