Ante el estancamiento político y la recurrente promesa de corte populista, de distintos gobiernos, que alimenta la ilusión y desilusión electoral, la única salida viable para Bolivia radica en un profundo cambio generacional.

Tras calificar a su propia generación como “un gran fracaso” por no haber sabido administrar la democracia heredada, el consultor Alejandro Canedo se refirió, por medio de Correo Play, a una transformación de fondo necesaria que demandará varias décadas de esfuerzo sostenido.
La estrategia planteada consiste en romper las lógicas inmediatistas y enfocar la totalidad de los recursos estatales disponibles en una educación sobresaliente para la infancia actual. Según el análisis, este esfuerzo sostenido tardará entre 30 y 40 años en dar frutos, permitiendo que sea esa nueva generación, debidamente formada y libre de los vicios del sistema actual, la encargada de reordenar y reconstruir definitivamente las instituciones del país.
Correo Del Sur