Senadores piden cuentas al ministro de Defensa por explosiones en Viacha

Informe detallado de seis meses antes de los sucesos en Viacha, origen de los explosivos, custodia, reporte ante autoridades, heridos, procesos sumarios dentro las FFAA, son los ejes de las preguntas sobre las explosiones en el regimiento Bolívar, dirigidas al ministro de Defensa, Ernesto Justiniano, a través de una Petición de Informe Escrito (PIE) en la Cámara de Senadores.

“Remita copia legalizada o certificada, según corresponda, de los informes de inspección técnica, seguridad, control e inventario de los polvorines, depósitos de munición, almacenes o instalaciones donde se encontraba el material involucrado, correspondientes a los 6 meses anteriores del incidente”, señala la tercera pregunta que planteó la senadora Betty Canaviri (Libre).

El 4 de septiembre, en el municipio de Viacha, se produjo una doble explosión que provocó la muerte de 14 personas. Hasta el momento los militares presentaron su informe deslindando responsabilidades y culpando de todo al exministro de Defensa, Edmundo Novillo. Sin embargo, la senadora quiere conocer si 6 meses antes realizaron algún tipo de valoración o informaron a alguien del peligro que había en los depósitos donde estaban los fuegos artificiales.

“Informe qué tipo de material bélico, explosivo, munición u otro material de carácter peligroso estuvo involucrado en la segunda detonación, conforme a los resultados de las investigaciones y peritajes realizados”, señala la pregunta 2 de la petición, tomando en cuenta que hubo dos explosiones, la primera de pólvora de fuegos artificiales y la segunda de material militar.

Asimismo, requiere saber si existe algún proceso interno contra los oficiales y suboficiales que estaban ese día en el lugar y tenían conocimiento del peligro. Hasta el momento en las FFAA no informaron sobre ningún sumario a uniformados involucrados en este caso.

La petición fue enviada el 11 de septiembre y el ministerio de Defensa tiene 15 días hábiles para hacer llegar las respuestas y los documentos. 

El Deber