Transporte pesado en emergencia: el 50% de los camiones está parado por falta de diésel

El transporte pesado internacional se declaró en estado de emergencia debido a la persistente escasez de diésel. En una entrevista con EL DEBER, el dirigente Marcelo Cruz, dijo que se mantiene paralizada a la mitad de la flota nacional, lo que pone en riesgo la continuidad de las operaciones del sector.

«La situación es crítica para nosotros porque no se puede trabajar en estos últimos días y en las últimas semanas, después de levantar el famoso paro (de 53 días), no hemos podido restituir el trabajo. Se tiene que, durante una semana, cuatro o tres días, hacer filas en los surtidores para proceder a viajar. En el viaje, se tiene que volver a parar para recargar diésel porque el suficiente combustible no existe para poder hacer un viaje completo hacia afuera del país. No se puede trabajar.  El sector está en emergencia», indicó. 

Ante este panorama, el sector convocó para este miércoles una asamblea nacional en Cochabamba, donde representantes de diferentes departamentos analizarán la situación y definirán las medidas que asumirán. Cruz señaló que, aunque el transporte pesado no busca generar conflictos políticos, la falta de soluciones obliga al sector a evaluar movilizaciones.

«Nosotros no somos bloqueadores, no somos gente sediciosa o conspirativa, pero el Estado nos está llevando a tener que movilizarnos, pese a que hay un estado de excepción, porque no podemos aguantar más», lamentó. 

Al menos la mitad de camiones permanece inmovilizado 

El transportistas lamentó que no sólo se debe esperar varios días para abastecerse de combustible, sino que este problema genera retrasos y pérdidas económicas. 

«De siete días, cuatro días tenemos desabastecimiento. Camión que está detenido en un bloqueo, camión que está detenido en una estación de servicio, no puede generar utilidad, no puede generar trabajo. Lo único que genera es pérdida, retraso, incumplimientos», señaló. 

Asimismo, indicó que el 50% de los camiones permanece inmovilizado mientras espera cargar diésel. Según Cruz, la situación se agrava en puntos de carga en puertos como Iquique, en Chile, incluso un mes después de levantados los bloqueos que afectaron al país.

«El porcentaje de camiones detenidos en los surtidores son el 50%. Si el 50% trabaja, el 50% está detenido en los diferentes surtidores«, explicó. 

Cuestionan al Gobierno

El dirigente cuestionó las explicaciones brindadas por el Gobierno respecto al abastecimiento de combustibles y aseguró que el problema de fondo es la falta de dólares para financiar las importaciones. Asimismo, afirmó que el anuncio de la descarga de 48 millones de litros de combustible en el puerto de Arica no resolverá la crisis. 

«De acuerdo con las mismas versiones de YPFB, se necesita 7 millones a 8 millones de litros por día. Los 48 millones de litros, pareciera que fuera una cifra grande, enorme, pero eso abastece para 5 días. Tampoco los 48 millones de litros se transportan en un solo día. Tiene un tiempo de poder ser transportado», manifestó. 

También sostuvo que la región oriental recibe principalmente combustible desde Paraguay y Argentina, por lo que considera insuficiente atribuir la escasez únicamente a problemas logísticos en los puertos del Pacífico.

Cambios estructurales en el sector 

Cruz señaló que el sector pide al Gobierno impulsar modificaciones a la Ley de Hidrocarburos para incentivar inversiones en exploración y producción, además de habilitar zonas francas para la importación privada de combustibles sin gravámenes, como una alternativa para reducir el desabastecimiento.

También cuestionó la carga tributaria que enfrenta el transporte pesado para renovar su parque automotor y aseguró que los altos aranceles encarecen la importación de camiones, restando competitividad al sector frente a transportistas de países vecinos.

El Deber