En pleno corazón de la capital tarijeña, la Plaza Luis de Fuentes y Vargas, el movimiento turístico marca la jornada del 1 de mayo, donde visitantes nacionales e internacionales aprovechan el feriado para recorrer la ciudad y disfrutar de su encanto.

Claudio Ramírez y Mariana, su esposa, son una pareja que llegó desde Salta, Argentina, destacaron la belleza, tranquilidad y calidez de Tarija en sus primeras horas de estadía.
“Es una ciudad bellísima, ideal para descansar”, señalaron, resaltando además el buen trato de la gente y la sensación de seguridad desde su llegada.
Los visitantes también compararon algunos sectores con su ciudad de origen, especialmente por su arquitectura colonial y áreas verdes, aunque remarcaron que Tarija conserva una frescura particular.
El clima templado y agradable fue otro de los puntos altos de su experiencia.Entre sus planes está recorrer la ruta del vino, visitar museos y disfrutar de la gastronomía local, incluyendo el tradicional asado.
“Decidimos venir de un día para otro y no nos arrepentimos”, afirmaron, recomendando a otros turistas animarse a conocer la ciudad.
Así, Tarija se consolida como un destino que combina paisajes, cultura, tranquilidad y hospitalidad, atrayendo cada vez más visitantes que buscan una experiencia diferente en el sur del país.