Hace exactamente un año, Bolivia vivió una jornada electoral inédita. El domingo 19 de octubre de 2025, los ciudadanos regresaron a las urnas para elegir presidente entre Rodrigo Paz Pereira, del Partido Demócrata Cristiano (PDC), y Jorge Tuto Quiroga, de la alianza Libre. Fue el primer balotaje presidencial celebrado desde la entrada en vigencia de la Constitución de 2009 y terminó con el triunfo de Paz y su compañero de fórmula, Edmand Lara.

El cómputo definitivo les otorgó 3.519.534 votos, el 54,96% de los sufragios válidos, frente a los 2.884.661 (45,04%) de Quiroga y Juan Pablo Velasco. La diferencia fue de 634.873 votos, casi diez puntos porcentuales. El Tribunal Supremo Electoral (TSE) proclamó oficialmente a los ganadores el 27 de octubre.
Participaron 6.771.811 personas de las 7.936.515 habilitadas: una concurrencia del 85,32%. Se contabilizaron 317.847 votos nulos y 49.769 blancos. Los votos nulos bajaron del 19,87% registrado en agosto al 4,69% del balotaje. La elección también movilizó a bolivianos en 22 países del exterior, donde ganó el PDC, con el 58,76%.
El mapa mostró un país dividido en sus preferencias: Paz venció en La Paz, Cochabamba, Oruro, Potosí, Chuquisaca y Pando; Quiroga, en Santa Cruz, Beni y Tarija. En Santa Cruz, Libre obtuvo el 61,50%, frente al 38,50% del PDC; en La Paz, Paz logró el 66,03%.
Una noche de mensajes
Al conocerse los datos preliminares, Paz convocó a dejar atrás las diferencias electorales. “Hoy, desde la victoria, extendemos la mano para gobernar con todos los hombres y mujeres que quieren a la patria”, dijo ante sus seguidores.
Quiroga reconoció el resultado aquella misma noche y llamó a su adversario: “He llamado a Rodrigo Paz Pereira, le he dado mis felicitaciones”. Aunque anunció que su alianza contrastaría las actas con el cómputo oficial, pidió una actitud democrática y evitar tensiones por la derrota.
La misión de observación de la OEA, desplegada con 83 especialistas de 19 nacionalidades, calificó la votación como una jornada “cívica y tranquila” y destacó tanto la labor electoral como el reconocimiento oportuno del resultado por parte del candidato derrotado.
Desde Washington, el secretario de Estado Marco Rubio felicitó al ganador y ofreció cooperación en economía, inversiones y lucha contra organizaciones criminales.
El mecanismo que cambió la elección
La segunda vuelta se hizo necesaria porque en las elecciones del 17 de agosto Paz obtuvo el 32,06% y Quiroga el 26,70%, sin cumplir la exigencia constitucional de mayoría absoluta o de al menos 40% con diez puntos de ventaja. El artículo 166 de la Constitución y la Ley 026 disponen entonces una nueva votación entre los dos primeros.
El resultado puso fin a la etapa de gobiernos del MAS iniciada en 2006, interrumpida entre 2019 y 2020. Su candidato presidencial, Eduardo del Castillo, había obtenido apenas el 3,17% en agosto.
Paz, exalcalde de Tarija y exsenador, asumió el mando el 8 de noviembre de 2025, en medio de una crisis marcada por escasez de dólares y combustibles, inflación y demandas de recuperación económica.
El Deber