Sánchez Berzain: Paz encabeza la estructura del “Narcoestado Plurinacional y aún debe cambiar”

El pasado domingo, el exministro Carlos Sánchez Berzain hizo público el pronunciamiento titulado “Unidad y movilización de la Nación Boliviana para terminar el narcoestado”, en el que delinea una hoja de ruta ciudadana para desmontar la estructura política y judicial heredada en el país. Según expuso, Bolivia se encuentra bajo un régimen instaurado a partir de octubre de 2003 y alineado con el modelo castrochavista.

En ese marco, estableció una distinción entre la administración ejecutiva y el ejercicio del poder efectivo. En entrevista con Correo Play afirmó que el mandatario Rodrigo Paz gestiona parte del gobierno, pero el poder real permanece concentrado en manos del crimen organizado que domina las instituciones públicas. En consecuencia, sostuvo que al operar dentro del andamiaje jurídico e institucional del sistema dictatorial, Paz actúa como jefe del narcoestado plurinacional y no como presidente de la República.

“Paz es el jefe del narco estado plurinacional; aún tiene la oportunidad de cambiar”, sostuvo.

Propuesta de cuatro acciones fundamentales

Para superar el contexto de impunidad, inseguridad y crisis institucional, la iniciativa propone la organización de la ciudadanía al margen de pugnas partidarias o ideológicas, con el objetivo de ejecutar cuatro medidas centrales:

  1. Restablecimiento de la moral social y la unidad nacional: Se plantea reconstruir los valores éticos colectivos, el respeto a la propiedad privada y el imperio de la ley, dejando de lado la cultura del enriquecimiento ilícito y el delito impune.
  2. Abrogación de la Constitución Plurinacional y normas restrictivas: Se exige el cese del marco legal dictatorial, empezando por la anulación de la Constitución vigente y de las denominadas «leyes infames», entre las que mencionó la Ley Marcelo Quiroga Santa Cruz y la normativa relativa a la coca.
  3. Cero impunidad ante delitos de Estado y corrupción: La propuesta establece que las autoridades y responsables de masacres, persecución política, exilio, torturas y el desfalco económico del país deben someterse a procesos judiciales sin excepciones.
  4. Separación de la delincuencia organizada de la política: Se busca expulsar la influencia del narcotráfico del sistema de partidos, señalando puntualmente que el Movimiento al Socialismo (MAS) funciona como un instrumento de la delincuencia organizada y no como una organización democrática.

Sánchez Berzain aclaró que este planteamiento no responde a una candidatura electoral, sino a la conformación de equipos técnicos y juristas de diversos sectores que articulen la propuesta de transición institucional antes de finalizar el año.

Correo Del Sur