Después del operativo conjunto de desbloqueo entre la Policía Boliviana y las Fuerzas Armadas que despejó Lipari y la vía principal que conecta Río Abajo con la ciudad de La Paz, el ministro de Defensa, Ernesto Justiniano, que lideró en persona el operativo conjunto, calificó la acción calculada entre las dos fuerzas, como positiva. La autoridad destacó el hecho y en respuesta a quienes exigen acciones inmediatas del Estado como intervenir los bloqueos con las fuerzas del orden, afirmó que el Gobierno actúa con prudencia, pero ello no significa ausencia del Estado y evita caer en esa espiral de violencia y confrontación que buscan generar los grupos radicales.

“Hay una palabra que es la prudencia y eso no significa la ausencia de Estado, sino más bien evitar una tragedia, una desgracia. Es no someterse a los intereses de algunos grupos oscuros que están queriendo que el Gobierno entre en esa dinámica”, dijo el titular de Defensa a Bolivia Tv.
El miércoles 3 de junio, Justiniano asumió la cartera de Defensa en reemplazo de Marcelo Salinas y en el momento más crítico que le toca enfrentar al Gobierno del presidente Rodrigo Paz y en el primer semestre de su gestión, cuando tres frentes: la Central Obrera Boliviana (COB), la Federación Sindical Única de Trabajadores Campesinos de La Paz (Fsutclp), Túpac Katari y grupos radicales evistas del Chapare cercaron La Paz con bloqueos exigiendo la renuncia del jefe de Estado.
Uno de los sectores tomados hace cuatro semanas por los bloqueadores era el puente Lipari que es acceso a Río Abajo, región que abastece con verduras y hortalizas a más del 50% de los mercados de La Paz. Hace unas tres semanas la Policía intentó desbloquear la ruta, pero sin éxito y con un saldo de policías lastimados y vehículos dañados. Al menos cuatro trabajadores de la prensa resultaron heridos.
En cambio, en el operativo de la mañana de este viernes no hubo reportes de personas lastimadas, pero sí de ocho personas aprehendidas que quisieron generar violencia. Para el ministro Justiniano esto es resultado del trabajo profesional y coordinado entre la Policía y la Fuerzas Armadas.

“Hicieron un trabajo muy bien planificado, funcionó casi a la perfección desde el punto de vista de los resultados, nadie fue lastimado”, dijo Justiniano.
“Para tranquilidad de la gente vamos a estar mucho tiempo en esa zona, esperamos que el país vuelva a la normalidad también en otros puntos y que en todo el país se permita la libre circulación, el trabajo y el abastecimiento”, agregó.
Desde hace 36 días, Bolivia, en especial el occidente, enfrenta un escenario de conflictividad que paraliza gran parte del país y genera millonarias pérdidas económicas, sin mencionar las vidas que se han perdido y cuyo número oficial no se ha precisado.
El nuevo ministro de Defensa atribuye todo este escenario de conflictos a una sola persona: al expresidente Evo Morales, quien desde el Chapare hace todo lo posible por evitar ser detenido y procesado por la justicia.
“No puede ser que estas condiciones del país sean resultado de un sistema guiado por Evo Morales y por la gente que lo acompaña que está poniendo al país en vilo, que se construye una especie de escudo para que Morales evite la justicia. Hay señales muy fuertes de que hay un patrocinio de diferentes dirigentes, de dineros oscuros que vienen del Chapare”, apuntó Justiniano.
El Deber