Siguen detectando carguíos irregulares en Beni y el gerente de YPFB regional denuncia una agresión


La crisis por el abastecimiento de gasolina y diésel en Beni derivó en nuevos operativos y denuncias por presuntas irregularidades en la comercialización de carburantes. En los últimos días fueron detectados casos de carguíos que no cumplirían con la normativa vigente, mientras las autoridades intensifican los controles para evitar el desvío y la reventa de combustible.

El gerente regional de YPFB Beni, Hans Villarroel, informó sobre un operativo realizado en el surtidor Oasis, donde se detectó a una persona que pretendía abastecerse con cerca de 400 litros de combustible. Sin embargo, logró cargar aproximadamente 130 litros antes de que el suministro fuera interrumpido.

Además, el vehículo no contaba con placa de control ni autorización para superar el límite establecido para este tipo de vehículos. La normativa establece que los motorizados que no cuentan con placa de control pueden adquirir hasta 119 litros de diésel, con un precio de Bs 9,80 por litro.

El hecho fue comunicado a la Policía y derivó en la aprehensión de tres personas: el conductor del vehículo, el encargado de realizar el carguío y un tercer individuo que, presuntamente, habría intentado ofrecer dinero al funcionario para solucionar el incidente.

Villarroel también reportó un hecho similar en el surtidor Paitití. Según su denuncia, algunas personas habrían intentado presionar a un bombero para que realizara un carguío irregular e incluso le habrían ofrecido dinero. El caso fue puesto en conocimiento del Ministerio Público y las personas involucradas fueron detenidas.

Asimismo, el gerente denunció además haber sido víctima de una agresión durante la madrugada del 14 de septiembre. Según su relato, dos personas ingresaron a su domicilio y lo atacaron físicamente, provocándole golpes y rasguños. Villarroel consideró que el hecho podría estar relacionado con los controles que viene impulsando contra la comercialización irregular de combustible en el departamento.

San Borja

A este caso se suma un operativo realizado en San Borja, donde la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH), el Ministerio Público y la Policía detectaron una diferencia de aproximadamente 22.000 litros de diésel en una estación de servicio.

La irregularidad fue identificada tras comparar las mediciones de los tanques de almacenamiento con los registros de facturación y las imágenes de las cámaras de seguridad.

Como resultado del operativo, el administrador del surtidor fue aprehendido y quedó a disposición de las autoridades. La investigación busca establecer dónde terminó el combustible y quiénes estarían involucrados en el presunto desvío.

Los operativos se realizan en medio de la preocupación por la escasez de carburantes y las denuncias de reventa de combustible a precios que, en algunos casos, llegan a duplicar el costo oficial.

El Deber