A seis meses de haber asumido la presidencia de Bolivia, Rodrigo Paz Pereira realizó al menos tres ajustes en su gabinete ministerial durante este lapso, en respuesta a la crisis social, económica y política que atraviesa el país por las protestas y bloqueos registrados principalmente en La Paz y El Alto.

Desde hace tres semanas, la Central Obrera Boliviana (COB) apoyada por la Federación Departamental Única de Trabajadores Campesinos de La Paz, Túpac Katari, y la Federación Departamental Única de Mujeres Campesinas de La Paz, Bartolina Sisa, han radicalizado sus protestas exigiendo el acortamiento de mandato del jefe de Estado.
En respuesta a ello, ayer, pasado a mediodía, el mandatario boliviano posesionó al abogado constitucionalista Williams Bascopé como ministro de Trabajo en reemplazo de Édgar Morales. La autoridad saliente dijo que su renuncia al cargo se da para pacificar el país, se entable el diálogo y prevalezca la democracia.
El miércoles 20 de mayo, después de dos días del estallido de violencia que se generó en La Paz donde varios negocios fueron saqueados, transeúntes y policías agredidos, el presidente ofreció una conferencia en la que afirmó que reorganizaría su gabinete ministerial para que puedan ser “más proactivos, más cercanos y con capacidad de escucha”.
Sin embargo, no se trata del primer cambio. Lo hizo en anterioridad cuando el 20 de noviembre ordenó, mediante Decreto Supremo 5491, la destitución de Freddy Vidovic como ministro de Justicia, decisión que profundizó las diferencias entre la primera autoridad del Estado y el vicepresidente Edmand Lara.
El cambio se produjo después que el ministro de Gobierno Marco Antonio Oviedo informó que Vidovic, autoridad elegida por el vicepresidente Edmand Lara, pesaba sobre él una sentencia ejecutoriada.
El segundo cambio se registró el 22 de abril. En medio de la crisis por la calidad del carburante y la falta del suministro, el presidente Paz Pereira posesionó a Marcelo Blanco Quintanilla como ministro de Hidrocarburos en reemplazo de Mauricio Medinaceli, quien era una de las autoridades duramente cuestionadas por el contexto de la crisis de la gasolina y diésel. En esa misma jornada se oficializó la renuncia de Claudia Cronenbold como titular de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB).
Ayer, el ministro de Obras Públicas, Mauricio Zamora, confirmó que todos los miembros del Gabinete deben poner sus cargos a disposición y serán evaluados para seguir en el cargo.
“Todos los ministros tenemos que poner los cargos a disposición para que el presidente (Rodrigo Paz) tome una decisión, creo que él tiene que tomar esa decisión de acuerdo al trabajo que ha llevado cada uno, y nosotros vamos a respetar esa decisión del presidente, también para que haya este nuevo inicio del Gobierno”, dijo el ministro al programa, Asuntos Centrales.
EL DEBER conoció de manera extraoficial que estos cambios en el gabinete se darán en las próximas horas, una vez baje la tensión ante las marchas y movilizaciones de los afiliados a la COB, que buscan ingresar a plaza Murillo, pero que son replegados por la Policía Boliviana que ha instalado tres anillos de seguridad sobre el kilómetro 0.
Los anuncios surgen en uno de los momentos más complejos para la administración de Paz, marcado por protestas de sectores campesinos, mineros, gremiales y organizaciones sociales que cuestionan medidas económicas y exigen cambios estructurales. Diversos medios internacionales y analistas políticos coinciden en que el mandatario enfrenta su mayor desafío político desde que asumió el poder hace medio año.
El Deber