Tras su salida del gabinete, el exministro de Trabajo, Édgar Morales, lanzó duras críticas contra el entorno político del presidente Rodrigo Paz, apuntando directamente a sus operadores y asesores, a quienes calificó de “malísimos” y desconectados de la realidad nacional.

En una entrevista con la red Erbol, Morales sostuvo que el mandatario recibe orientación equivocada. “Lo único que yo puedo sugerir al presidente es que sus operadores políticos le están fallando. Sinceramente yo digo. Malísimos. No conocen la realidad de nuestro país”, afirmó, advirtiendo incluso que algunos de ellos serían extranjeros, lo que —a su juicio— dificulta una gestión adecuada.
Según el exministro, estos asesores influyen directamente en las decisiones del jefe de Estado, al punto de “hablarle al oído” y “hacerle meter la pata como en este momento estamos viendo”. En ese sentido, exhortó a Paz a replantear su equipo de confianza: “Ojalá Rodrigo Paz se dé cuenta y mañana realmente trabaje con gente que realmente conoce la realidad del país”.
Morales aclaró que durante su gestión no tuvo conflictos con otros ministros, pero sí marcó distancia con el círculo de asesores presidenciales. “Los asesores que van asesorando al presidente, que no son ministros ni siquiera autoridades… ellos son los que creo que le están haciendo meter la pata cada día”, insistió.
En su evaluación, el Gobierno tiene la posibilidad de concretar “cosas buenas”, pero considera que las decisiones terminan desviándose por la influencia de ese equipo político. Como ejemplo, mencionó la situación de regiones como El Alto y La Paz, donde —según dijo— persisten necesidades básicas y se percibe la ausencia de obras, especialmente aquellas vinculadas a servicios como agua potable, alcantarillado o perforación de pozos.
El exministro también expresó su molestia por la falta de reconocimiento a su aporte electoral, particularmente en el occidente del país. “He sido el que ha aportado harto voto… pero parece que eso no se reconoce”, afirmó, señalando que sectores rurales y urbanos de La Paz estarían descontentos con la actual gestión.
En otro momento, Morales defendió su paso por el Ministerio de Trabajo, asegurando que impulsó una lucha frontal contra la corrupción e intentó instaurar orden institucional, en línea con su formación militar. No obstante, sugirió que esa postura generó resistencias internas. “Me he dado cuenta que luchar contra la corrupción realmente es grave, gravísimo, por eso quizás estoy fuera también”, manifestó.
Finalmente, confirmó que presentó su renuncia el jueves, aunque ya venía considerando esa decisión desde días antes, debido a dificultades para reunirse con el presidente. Pese a su salida, aseguró que mantiene su intención de contribuir a la pacificación y al diálogo en el país.
Correo Del Sur